Demos 2026 propone seis garantías para preservar la Europa social

Calendario 06/10/26

En el marco de Demos 2026, X Foro de Fundaciones y Sociedad Civil de la Asociación Española de Fundaciones, diferentes entidades sociales y fundaciones presentaron una declaración conjunta para preservar la Europa social ante la propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034.

En el marco de Demos 2026, X Foro de Fundaciones y Sociedad Civil de la Asociación Española de Fundaciones, celebrado en Barcelona los días 30 de septiembre y 1 de octubre, diferentes entidades sociales y fundaciones - Fundación ONCE, Fundación ”La Caixa”, Fundación Mapfre, Cáritas Española, Cruz Roja Española y Fundación Secretariado Gitano - presentaron una declaración conjunta para preservar la Europa social ante la propuesta de Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034.

Bajo el título Preservar la Europa social: Seis garantías para la inversión europea en las personas, la declaración pone en valor el papel del Fondo Social Europeo, creado en 1957, como instrumento estratégico para la inserción laboral, la cualificación y la inclusión social.

Las entidades señalaron que la propuesta actual de la Comisión Europea cambia sustancialmente el modelo del Fondo Social Europeo y, ante la fase decisiva de negociación del Marco Financiero Plurianual 2028-2034, pidieron a los órganos decisores, al Parlamento Europeo y al Consejo seis garantías para preservar la Europa social:

1. Una dotación propia, identificable y protegida para el FSE

De esto depende todo lo demás. Pedimos y apoyamos los 124.000 millones de euros que propone el Parlamento Europeo para el FSE y que esta cantidad quede reflejada y garantizada en todos los textos reglamentarios, y en cada Plan nacional y regional, y que no pueda reasignarse a otras prioridades una vez programada.

2. Un capítulo FSE en cada Plan nacional y regional

Si el FSE va a programarse dentro de los Planes, el Reglamento de Planes debe exigir que cada Plan incluya un capítulo específico del FSE que diga qué objetivos persigue, a qué personas y colectivos se dirige, con qué recursos cuenta, qué resultados se esperan conseguir y cómo se gestiona y evalúa, como ya hace con otras políticas. Además, debe permitir mantener estructuras de gestión vinculadas al Ministerio de Trabajo.

3. Un suelo económico suficiente: mínimos vinculantes para la inclusión

La propuesta actual indica que un mínimo del 14% de cada Plan debe dedicarse a prioridades sociales. Pero con ese mínimo, que equivaldría a unos 100.000 millones de euros, habría que financiar los ámbitos actuales del FSE, infraestructuras y otras áreas que no son verdaderamente sociales, como el turismo. Por ello, ese mínimo debe concentrarse en inversión social efectiva en las personas y eliminar de manera expresa que pueda dedicarse a inversiones, aunque sean sociales, manteniendo en el Reglamento FSE una concentración mínima vinculante para inclusión social, de al menos del 25% como actualmente.

4. Un Reglamento FSE que diga para qué y para quién

El FSE conserva base jurídica propia, pero la propuesta actual está vacía de contenido. Debe fijar objetivos vinculantes y marcados desde la UE en empleo, educación y formación, capacidades, inclusión social, lucha contra la pobreza y economía social; y nombrar a quién se dirige de forma prioritaria. Sin esto, casi cualquier inversión podrá llamarse social y las personas más alejadas del empleo corren el riesgo de quedar fuera.

5. Estabilidad plurianual y continuidad para garantizar la eficacia

La inclusión sociolaboral, la infancia o los cuidados son un trabajo de largo plazo y estratégico: las personas más vulnerables necesitan itinerarios sostenidos, y los programas precisan de equipos y alianzas que no se improvisan. Por ello, es necesario garantizar la programación plurianual, sin condicionar la financiación a hitos de corto plazo al modo del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.

6. Con las Fundaciones y organizaciones sociales y midiendo lo que importa

Los fondos llegan a quien más los necesita cuando quienes trabajan con esas personas participan en la decisión sobre cómo se usan. Pedimos una participación obligatoria y efectiva de las Fundaciones y organizaciones sociales en todas las fases de desarrollo de los Planes y del FSE. Y un marco de rendimiento que defina objetivos medibles y facilite el seguimiento sistemático de las personas a las que llega el FSE+ y de los resultados alcanzados. Solo de este modo es posible generar evidencia, comprender qué funciona, identificar áreas de mejora y reforzar la capacidad para producir un impacto sostenible.

El documento, presentado por la Asociación Española de Fundaciones (AEF) en el marco de Demos 2026, pone en valor el papel del Fondo Social Europeo (FSE) como instrumento estratégico para la inversión en las personas y plantea seis garantías para preservar su función en el próximo periodo de financiación europea.